miércoles, 27 de octubre de 2010

La persecución del maestro

Luego del discípulo  haber defendido esa joven de aquel hombre que jugaba pin pon con su pelo va hacia una aldea y ve los restos de huesos de alguna persona afligido cree que es el maestro Tilopa  y dice bueno esta vez te encontré y no te me escaparas. Los huesos caen en las llamas ardientes y se vuelven polvo y viene una fuerte brisa y barre el polvo hasta que no quedo nada.

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