domingo, 12 de diciembre de 2010

Poema de Frank Baez


La pelota que lancé cuando jugaba en el parque aun no ha tocado el suelo



Siempre quise ser el primer dominicano en la NBA. 
Para entonces poner un dominicano en la NBA
era tan difícil como poner un dominicano en la luna. 


Practiqué tiros libres, corrí, hice marineros, 

sentadillas y lagartijas. 

Parodié ganchos, donqueos. 
Jugué veinticinco quintetos al día. 
Mandé hacer una franela 
con el número veintitrés y lloré
cuando Magic Johnson anunció que tenía sida. 



Un día toqué la malla de un salto. 

Luego toqué el tablero.

Nunca llegué a tocar el aro. 



Conseguí esas pesas

que se amarran en los tobillos

y que incrementan el salto.
Pero no funcionaron y me las cambiaron 
por unos Converse Magic con aire comprimido 
que me robaron mientras jugaba bajo 
un transformador en San Carlos.



Compré unos Reebook Pump 

y me expulsaron del equipo nacional 

de minibasket. 
Me faltaba estatura, alegaron. 
Ni empinado era lo suficientemente alto.



Dormí trece, catorce, quince horas al día 

para acelerar mi crecimiento. 

Comencé a comprar jarabes, 
vitaminas, minerales, suplementos. 
Luego de once meses
creo me estaba encogiendo.



Hice barras.

Ejercicios de estiramiento.

Le pedí a Jesus, a la vírgen 
y al hombre elástico 
unas míseras pulgadas de más. 



Ya tengo treinta años y todavía necesito

dos pulgadas para alcanzar los seis pies.

En vez de llegar a la NBA me mudé de barrio 
y ahora juego dominó
en donde da lo mismo si eres enano.



También escribo poemas

y se los dedico a quien se me ocurra.



Por ejemplo este, que dedico a los que ya no se quitan

la camiseta al jugar basquetbol

porque les ha crecido pelo en la espalda.

Dicen que soy...



Dicen que soy algo brusca, dicen que
soy una estúpida, dicen que soy corta 
de mente, dicen que soy aburrida , 
otros dicen que lo cojo relax, otros di-
cen que no quepo en su mundo, tal vez
por no estar tan podrida  de mente,
soy como una pieza de tu rompecabezas
el cual no encaja en tu vida.

Pero alguna vez dirán que para servirles
soy la mejor, que estoy cuando me nece-
sitan, que se escuchar, también se callar 
que muchas veces puedo ser su paño de
 lagrimas, se dar un buen consejo, soy 
amiga, se dar aunque muchas veces se 
que no recibiré nada a cambio, alguna
 vez te detendrás a pensar que también 
tengo sentimientos y mis propios proble-
mas y me dejaras respirar.

Como un...



Muchas veces cuando estoy llena de rabia
siento mi corazón acelerarse y rugir como 
el más feroz de los leones, de mis pulmones 
salen humos como el agua ardiente que cae 
del cielo, en mis oídos una melodía que dice
te quiero pero matar, tambores de guerra 
pero no de Juan Luis Guerra.

De mis ojos salen lagrimas de sangre como 
los de un pavo en víspera de noche buena,
soy como una gárgola que duerme en el día
y en las noches sale a cazar y a desahogar 
sus tenebrosas pesadillas.

Primavera...



Primavera eres la luz de mi jardín
sin ti él estaría gris, cuando pienso
en ti mi dulce primavera todo a mi
alrededor se torna de una manera 
y me hace sonreír, miro la vida 
desde otra perspectiva, tu colorido,
tu gran variedad, el brillo de tus flo-
res, me pregunto a cual me pareceré
 a un cáliz de fuego , será una orquide-
o quizás un nardo, tal vez un girasol.

Mi fresca primavera todos estamos a 
tu vera, hace tres meses que estas aquí
   y no quisiera dejarte ir, en verano hace 
calor, en otoño hay mucho viento, 
en invierno hace mucho frió,
por esta razón eres 
mi fresca primavera.


¿ Que será mañana?

¿Que será mañana? estarás esperándome
cada atardecer, para ver tu sonrisa que 
me hace afortunada, hace cuatro años 
que estoy aquí y no quiero salir, pues tu
 recuerdo me hace tan feliz, es otoño y ha-
ce frió y me hace falta tu abrigo, descubrí 
que el amor es solo una dulce hipótesis in-
conclusa, se que tienen una idea pero sigue 
difusa. Sera mejor ir preparando mi maleta
abriré la siguiente puerta a ver si encuentro
alguna respuesta, que me haga creer que el
amor no es otra simple historieta.  

Cuando leo...



Cuando leo siento que el tiempo se detiene
y me da sueño hasta de escribir lo que pienso
de la lectura ya me esta durmiendo a caso los 
libros son la medicina del sueño o sera que al leer
duerme cada parte de mi cuerpo, cuando leo mi mundo 
se torna gris y en mis ojos se apaga la llama que me hacia 
feliz.

El libro es...



Amado libro, pasan los años y te 
haces más interesante guardas las
 historias de hechos fascinantes, hoy  
día son pocos los que conocen tu valor 
otros se aferran a un mundo sin visión, 
la tecnología los ha hecho esclavos de 
brindarles información pero a fin de cuen-
tas todo tiene solución.

El mar es como...



Cada tarde me siento a observarte 
eres un fiel amigo con el que puedo
desahogarme sabes escuchar en si-
lencio y no dices lo que quiero, al 
ser tan transparente puedo ver mis 
reflejos y se que no eres un espejo,
eres ese mar que alumbra mis deseos. 

ojala que llueva...


Ojala que llueva miel en tus labios,
para así poder embriagarme en tu
cuerpo y besar tus labios, estar un
 día sin ti me hace daño, pues eres
 tu la razón de mis desengaños.

Don quijote...


Luego de tomar mi armadura 
y mi espada mirándote a la 
cara, siento un terrible escalo-
frío de ver mis manos manchadas
de tu amor puro que ha llegado a 
curarme el alma, saber que soy la
culpable de matar este sentimiento,
un amor que era mas fuerte que el viento
y saber que he reducido a cenizas un amor
que era mas grande que los molinos de este cuento.

La poesía ...


Poesía contigo puedo ser yo misma,
sacar de mis adentros todo lo que
me da risa, risa que se puede llegar 
a convertir en lo que jamás imagina-
rías, pues sin ti mi tierna poesía na-
da sería, estaría en un abismo del
cual tu seras mi dulce rescatista, 
eres la heroína de mis desahogos,
 si no existieras estaría ahogada
 en un mar de lagrimas.