Luego de tomar mi armadura
y mi espada mirándote a la
cara, siento un terrible escalo-
frío de ver mis manos manchadas
de tu amor puro que ha llegado a
curarme el alma, saber que soy la
culpable de matar este sentimiento,
un amor que era mas fuerte que el viento
y saber que he reducido a cenizas un amor
que era mas grande que los molinos de este cuento.

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